Varios años después de la llegada de los primeros detenidos a Guantánamo, este centro de detención instalado por Estados Unidos fuera de sus fronteras sigue siendo un símbolo de injusticia. A pesar de todo, una de las promesas del presidente estadounidense, Barack Obama en el proceso electoral, ha sido cerrar este centro de detención en el plazo de un año.

vejaciones de presos
La base militar de Guantánamo se encuentra al sudeste de Cuba, una zona donde el gobierno estadounidense mantiene una de las cárceles más terribles del mundo, donde permanecen detenidos unos 500 prisioneros en unas condiciones inhumanas.
La mayoría de los acusados son talibanes o miembros de Al Qaeda, y no prisioneros de guerra, por lo que se entiende que no tienen por qué aplicarles la Convención de Ginebra con el propósito de minimizar los efectos de la guerra sobre soldados y civiles y, por tanto, que puede retenerlos indefinidamente sin juicio y sin derecho a la representación de un abogado, algo que ha sido criticado por gobiernos y organizaciones de derechos humanos de todo el mundo
Se trata de presos sometidos a jueces imparciales e independientes y sujetos a la jurisdicción militar que son los que establecen la imposibilidad de una defensa, no cuentan tampoco con la posibilidad de comunicarse con sus familiares, la presunción de inocencia, están privados de todos los derechos y garantías que prevé el Derecho Internacional.

Preso y soldados norteamericano
Por otro lado, las condiciones aberrantes de maltrato a las que se ven sometidos los detenidos en Guantánamo fueron denunciadas por la Cruz Roja Internacional mediante la remisión de un informe al gobierno de los Estados Unidos. En dicho informe se denunciaba la aplicación de métodos equivalentes a la tortura. A pesar de que los detenidos no merezcan la libertad, nadie tiene el poder de infligir sobre ellos unos tratos que exceden de los límites humanos. Violaciones, vejaciones, patadas, insultos y otros actos que degradan a un ser humano.
Analizando distintos casos, he encontrado un caso muy particular que ocurrió hace tiempo, se trata de Omar Kahdr detenido por fuerzas norteamericanas cuando tenía 15 años, en una trinchera en Afganistán, fue acusado de haber matado a un soldado norteamericano. A este detenido le negaron cualquier tipo de medicación para aliviar el dolor de las heridas que le propinaron al ser detenido. No le permitieron usar el baño, provocando que llegase a orinarse encima. A su vez el detenido tenía las manos atadas a una puerta mientras una bolsa le cubría la cabeza. Le tiraban agua fría y los oficiales ingresaban con perros para atormentarlo. Los oficiales norteamericanos se burlaban de él mientras le golpeaban, llegaron incluso a cortarle la respiración presionando sobre su cuello. También lo amenazaban con ser violado por un soldado egipcio.
El gobierno de EE.UU. lo considera combatiente de Al Qaeda y lo califica como un “combatiente enemigo”, este término ha sido suprimido por decisión del presidente norteamericano, Barack Obama.
















